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19º Domingo del Tiempo Ordinario- A
13 agosto-17
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Ruego/rogamos por
pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y estimar a
Jesucristo y, así, poder seguirlo mejor
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Apunto algunos hechos vividos esta semana que ha acabado
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Leo/leemos el texto.
Después contemplo
y subrayo.
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Ahora apunto aquello que descubro de JESÚS y de los otras
personajes, la BUENA NOTICIA que
escucho...veo
Y me doy
cuenta que, como lo vive Pedro, hay hechos y situaciones de mi vida en los
que se da una mezcla de atrevimiento, duda y fe. ¿Qué reacciones tengo? ¿Qué
papel tiene la súplica?
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Y vuelvo a mirar la
vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi entorno... desde el
evangelio ¿veo?
¿Qué
experiencias he tenido de Jesús haciéndose presente cuando todo era difícil?
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Mt 14,22-33
22 Después obligó a los discípulos a que se embarcaran y se le
adelantaran rumbo a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 23 Y
una vez que la despidió, subió al monte, a solas, para orar; al caer la
tarde, estaba solo allí. 24 Mientras, la barca se hallaba ya en
medio del lago, batida por las olas, porque el viento era contrario. 25 Hacia
las tres de la madrugada se dirigió a ellos andando sobre el lago. 26 Los discípulos, al verlo
caminar sobre el lago, se asustaron y decían: «¡Es un fantasma!», y se
pusieron a gritar llenos de miedo. 27
Jesús les dijo: «Tranquilizaos. Soy yo, no tengáis miedo». 28 Pedro
le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre las aguas». 29 Él
dijo: «Ven». Pedro saltó de la barca y fue hacia Jesús andando sobre las aguas.
30 Pero, al ver la fuerza del viento, se asustó y, como empezaba a
hundirse, gritó: «¡Sálvame, Señor!». 31
Jesús le tendió la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por
qué has dudado?». 32 Cuando
subieron a la barca, el viento se calmó.
33 Y los que estaban en ella se postraron ante él,
diciendo: «Verdaderamente tú eres el hijo de Dios».
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(Si lo hacemos en
grupo, lo puedo compartir)
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(Si lo
hacemos en grupo, lo puedo compartir)
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No acabo (no acabamos, si lo hacemos
en grupo) sin estos dos pasos
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Llamadas que me hace -nos
hace- el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso
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Plegaria. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...
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Evangelio en
formato video
https://www.youtube.com/watch?v=uyeyJc6mQQk (Dibujos
Mateo 14, 22-33 “Pedro camina sobre las aguas”)
https://www.youtube.com/watch?v=8uc1t60zAJM (Película)
https://www.youtube.com/watch?v=pr_Adp1BVkk (Recreación
de Película)
https://www.youtube.com/watch?v=imrxSNDHGAo (Evangelio
leído con imágenes)
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Notas por si hacen falta
Notas para
situar el evangelio
El
Evangelio, continuación del domingo pasado, es relatado por Marcos (6,45ss);
pero es Mateo quién presenta mayor elaboración narrativa y una intención
teológica más marcada. Para entender la escena en todo su alcance conviene
realizar estos tres niveles de lectura: 1º El en sí, con su valor fáctico
extraordinario; 2º la teofanía o manifestación divina, subyacente en el
mismo; y 3º el significado eclesial que contiene. La primera parte lee
despacio el hecho situándote después de la multiplicación de los panes, y
terminando subiendo a la barca y postrándose ante Jesús diciendo: “realmente
eres hijo de Dios”. La escena gana
hondura si se le ve en la línea de las teofanías o manifestaciones de Dios al
revelarse al hombre (en esto me detendré). Si la multiplicación de los
panes Cristo se apareció ante el
pueblo como el Mesías esperado, hoy, caminando sobre el mar y dominando el
viento, se manifiesta a sus discípulos como Dios, según lo reconocen ellos en
la versión de Mateo. La Biblia ve la soberanía de Dios en su dominio sobre
los elementos y Jesús lo demuestra y, además, pronuncia la fórmula
viejotestamentaria de Yavé Dios: “Soy yo, no temáis”. Y la barquilla de los
discípulos es símbolo clásico de la Iglesia (3º nivel). Al redactar este
evangelio, la iglesia de los primeros tiempos tenía ya la experiencia de las
dificultades en el camino de la fe y del seguimiento de Cristo. Pues, hoy,
tras veinte siglos de tormentas internas y externas, no han hecho zozobrar la
nave de la Iglesia ¿algo dirá? ¿Se cumplirá la promesa de Jesús: “Yo estoy
con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”?
Mateo
sitúa a Jesús no en la barca, sino en el monte orando, y, en la tradición
biblica, el monte es el lugar de la revelación y del encuentro con Dios (Cf.
Mt 5,1; 14,23; 15,29; 17,1; 28,16). Aunque rara vez Mateo presenta a Jesús
orando (11,25-27; 26,36-46), en el episodio de hoy esta la oración de Jesús
en el trasfondo del encuentro que tendrá lugar enseguida, cuando se
manifiesta como señor de la creación(dominando el mar) y liberador de los
discípulos (riesgo de naufragio)
Notas para
fijarnos en el Evangelio de Mateo 14,22-33:
Ø
La tradición bíblica atribuía a Dios cualidades
que el evangelista Mateo atribuye a Jesús. En la escena anterior a esta, la
de la multiplicación de los panes y peces (Mt 14,13-21), lo veíamos en el
hecho de dar de comer al pueblo: Jesús hace aquello que Dios había hecho en
pleno desierto (Ex 16).
Ø
En esta escena de hoy la intención del
evangelista es dar respuesta a las preguntas que se hace la comunidad y que
Mt había recogido en la escena del rechazo del final del capítulo 13: ¿De
dónde le vienen, esta sabiduría y estos milagros que hace? ¿No es el hijo del
carpintero? Su madre, ¿no es aquella que se llama Maria? Sus hermanos, ¿no se
llaman Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no viven todas entre
nosotros? ¿De dónde le viene, todo esto? (Mt 13,54-56). Mt responde teniendo
en cuenta lo que la gente conoce del Antiguo Testamento y mostrando como
Jesús lo actualiza. Unos ejemplos:
· En el
Antiguo Testamento es Dios quien tiene el poder de andar sobre las aguas. Y
andar sobre un lugar es el mismo que dominar aquel lugar, ser el amo (Am
4,13). Lo encontramos en el Salmo 77 [76], 20: “De por medio de la mar te
abriste camino, y el océano se convertí en lugar de paso de tus huellas
invisibles”; a Jb 9,8: “Él, a solas, despliega el cielo y anda por las
olas de la mar”; a Jb 38,16: “¿Has visitado las fuentes de la mar, has
andado por el fondo del océano?”; o a Is 43,16: “El Señor había
abierto un camino en medio del mar, una ruta en el agua impetuosa”. En
todo esto resuenan los pasajes de Liberación-Pascua (Ex 14,15ss) y de la
Creación (Gn 1,9).
Ahora
es Jesús quien anda sobre el agua (25), ejerciendo aquel poder que es propio
de Dios. Nos hace pensar en el final del mismo evangelio de Mt: “Se me ha
dado todo poder en el cielo y en la tierra” (Mt 28,18).
· En el
Antiguo Testamento Dios se manifiesta revelando su nombre (Ex 3,14).
Aquí
encontramos que Jesús se presenta a los discípulos con la expresión que evoca
aquella revelación del nombre de Dios: “yo soy” (27).
· La
invocación “Señor”, en el Antiguo Testamento era reservada a Dios.
Mt
insiste que Jesús es “el Señor” (28.30). El habla como el “Señor” que se
tiene que manifestar a finales de los tiempos (Mt 21,3; 25,11.20.22.24.37.44;
24,42), pero afirmando también que se manifiesta ahora y aquí, puesto que es
invocado por los discípulos, es decir, por la Iglesia (Mt 7,21; 8,25). Y su
poder se manifiesta sobre todo en los milagros-curaciones (Mt 8,2.6; 9,28;
15,22; 17,15; 20,30).
· Extender
la mano: en los salmos encontramos que Dios alarga la mano para salvar a los
necesitados: “Desde arriba alargó la mano y me cogió, y me sacó fuera de
la tromba de agua” (Sl 18[17],17); “Alarga la mano desde arriba,
sálvame y libérame de la tromba de agua, de las manos de los extranjeros”
(Sl 144[143],7). La misma idea la encontramos en el Salmo 32[31],6.
Aquí
encontramos que Jesús extiende la mano a Pedro (31).
· El
texto tiene algunos simbolismos, como el mar y la barca. El mar (aquí no
mencionado con este nombre) es la designación habitual del lago de Galilea y
en pasajes como el de Mt 8,23-27 (o Mc 4,35-41) el mar es considerado como el
lugar de estancia de las fuerzas maléficas y Jesús es presentado actuando
como un exorcista (tan sólo Dios es capaz de dominarlo). La barca (24) ha
sido vista a menudo como un símbolo de la Iglesia.
· El
hecho de que Jesús disperse a los discípulos y la multitud (22-23) parece
indicar que no quiere que nadie quede atado a los aspectos maravillosos de la
multiplicación de los panes y pescados.
Y nos hace dar cuenta que la misa-eucaristía, dónde también Jesús nos nutre con el pan de
vida, acaba con la dispersión: no se nos permite, por decirlo así, de quedar
enganchados al encuentro, a la celebración... sino que se nos envía, Jesús
nos pone en medio del mundo (el mar), donde Él ya es (25-27), para “andar”
juntos con Él (28-29): si queremos, podamos: “ven” (29).
· Con
Jesús a la barca –la Iglesia– “el
viento para” (32). Su presencia trae el “coraje”, aleja “el miedo” (27).
Jesús es presente en la
Iglesia misionera (en los movimientos como la JOC). La Iglesia es misionera
cuando va delante, en medio del mundo, pese a las dificultades. La presencia
de Jesús viene afirmada por el mismo evangelio de Mt: “Yo soy con vosotros
día tras día hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
· La
invocación “Señor, sálvame” (32) es propia del creyente en Jesucristo.
Y Cristo es el único que puede dar respuesta. Él es el Salvador (Mt 1,21).
Pedro representa a todos
quienes respondemos a Jesús que nos grita (29) a seguirlo, a hacer como Él.
Nos representa en el atrevimiento (28), en la duda y el miedo (30), en la
confesión de fe, la propia (30) y la de la Iglesia (33).
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CONCÉDEME , DIOS MÍO
Concédeme, Dios mío,
serenidad para aceptar las cosas que no
se pueden cambiar,
valor para cambiar lo que puedo cambiar y
sabiduría para conocer la diferencia.
Vivir el día cada día.
Disfrutar cada momento en su momento.
Aceptar las dificultades como camino
hacia la paz.
Tomar este mundo pecador como es, no como
me gustaría que fuese.
Confiar en que todo lo harás bien si me
abandono a tu voluntad.
Que pueda ser razonablemente feliz en
esta tierra
y sumamente feliz contigo para siempre en
la otra.
Reinhold
Nieburhr
A TIENTAS POR LA VIDA
Veo el color
apenas, sin las formas.
Veo el fulgor
del rumbo, no el camino.
A los ... años
semiandados siento la misma Voz mal respondida.
Mañana será
tarde.
Hoy es el día
oscuro.
Ser fiel
sería
serlo
a cada gris
instante,
sin mayores
certezas,
detrás de la
Llamada,
a tientas por
la vida
en
muchedumbre;
a solas con el
hombre
-humus,
semilla, valla y horizonte-
que me
posibilita;
en paz semi pactada
-gratuita
victoria-
con ese Dios
sin rostro
que me espera
-Padre y
mendigo mío,
mi Tormenta y
mi Puerto-.
Casaldáliqa, P.
TE NECESITO A TI
¡Te
necesito a Ti, sólo a Ti!
Deja
que lo repita sin cansarse mi corazón.
Los
demás deseos que día y noche me embargan
son
falsos y vanos hasta sus entrañas.
Como
la noche esconde en su oscuridad
la
súplica de la luz,
así
en la oscuridad de mi inconsciencia
resuena
este grito:
¡Te
necesito a Ti, sólo a Ti!
Como
la tormenta está buscando paz
cuando
golpea la paz con su poderío,
así
mi rebelión golpea tu amor y grita:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
(Rabindanath Tagore)
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