martes, 8 de agosto de 2017


19º Domingo del Tiempo Ordinario- A
13 agosto-17
Ruego/rogamos por pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y estimar a Jesucristo y, así, poder seguirlo mejor
Apunto algunos hechos vividos esta semana que ha acabado
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Leo/leemos el texto.
Después contemplo y subrayo.
Ahora apunto aquello que descubro de JESÚS y de los otras personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...veo
Y me doy cuenta que, como lo vive Pedro, hay hechos y situaciones de mi vida en los que se da una mezcla de atrevimiento, duda y fe. ¿Qué reacciones tengo? ¿Qué papel tiene la súplica?
Y vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi entorno... desde el evangelio ¿veo?
¿Qué experiencias he tenido de Jesús haciéndose presente cuando todo era difícil?
Mt 14,22-33
22 Después obligó a los discípulos a que se embarcaran y se le adelantaran rumbo a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 23 Y una vez que la despidió, subió al monte, a solas, para orar; al caer la tarde, estaba solo allí. 24 Mientras, la barca se hallaba ya en medio del lago, batida por las olas, porque el viento era contrario. 25 Hacia las tres de la madrugada se dirigió a ellos andando sobre el lago.  26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: «¡Es un fantasma!», y se pusieron a gritar llenos de miedo.  27 Jesús les dijo: «Tranquilizaos. Soy yo, no tengáis miedo». 28 Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre las aguas». 29 Él dijo: «Ven». Pedro saltó de la barca y fue hacia Jesús andando sobre las aguas. 30 Pero, al ver la fuerza del viento, se asustó y, como empezaba a hundirse, gritó: «¡Sálvame, Señor!».  31 Jesús le tendió la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?».  32 Cuando subieron a la barca, el viento se calmó.  33 Y los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente tú eres el hijo de Dios».
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 (Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir)
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(Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir)
No acabo (no acabamos, si lo hacemos en grupo) sin estos dos pasos
Llamadas que me hace -nos hace- el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso
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Plegaria. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...
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Evangelio en formato video
https://www.youtube.com/watch?v=uyeyJc6mQQk (Dibujos Mateo 14, 22-33 “Pedro camina sobre las aguas”)
https://www.youtube.com/watch?v=pr_Adp1BVkk (Recreación de Película)
https://www.youtube.com/watch?v=imrxSNDHGAo (Evangelio leído con imágenes)
Notas por si hacen falta
Notas para situar el evangelio
El Evangelio, continuación del domingo pasado, es relatado por Marcos (6,45ss); pero es Mateo quién presenta mayor elaboración narrativa y una intención teológica más marcada. Para entender la escena en todo su alcance conviene realizar estos tres niveles de lectura: 1º El en sí, con su valor fáctico extraordinario; 2º la teofanía o manifestación divina, subyacente en el mismo; y 3º el significado eclesial que contiene. La primera parte lee despacio el hecho situándote después de la multiplicación de los panes, y terminando subiendo a la barca y postrándose ante Jesús diciendo: “realmente eres hijo de Dios”.  La escena gana hondura si se le ve en la línea de las teofanías o manifestaciones de Dios al revelarse al hombre (en esto me detendré). Si la multiplicación de los panes  Cristo se apareció ante el pueblo como el Mesías esperado, hoy, caminando sobre el mar y dominando el viento, se manifiesta a sus discípulos como Dios, según lo reconocen ellos en la versión de Mateo. La Biblia ve la soberanía de Dios en su dominio sobre los elementos y Jesús lo demuestra y, además, pronuncia la fórmula viejotestamentaria de Yavé Dios: “Soy yo, no temáis”. Y la barquilla de los discípulos es símbolo clásico de la Iglesia (3º nivel). Al redactar este evangelio, la iglesia de los primeros tiempos tenía ya la experiencia de las dificultades en el camino de la fe y del seguimiento de Cristo. Pues, hoy, tras veinte siglos de tormentas internas y externas, no han hecho zozobrar la nave de la Iglesia ¿algo dirá? ¿Se cumplirá la promesa de Jesús: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”?
Mateo sitúa a Jesús no en la barca, sino en el monte orando, y, en la tradición biblica, el monte es el lugar de la revelación y del encuentro con Dios (Cf. Mt 5,1; 14,23; 15,29; 17,1; 28,16). Aunque rara vez Mateo presenta a Jesús orando (11,25-27; 26,36-46), en el episodio de hoy esta la oración de Jesús en el trasfondo del encuentro que tendrá lugar enseguida, cuando se manifiesta como señor de la creación(dominando el mar) y liberador de los discípulos (riesgo de naufragio)
Notas para fijarnos en el Evangelio de Mateo 14,22-33:
Ø La tradición bíblica atribuía a Dios cualidades que el evangelista Mateo atribuye a Jesús. En la escena anterior a esta, la de la multiplicación de los panes y peces (Mt 14,13-21), lo veíamos en el hecho de dar de comer al pueblo: Jesús hace aquello que Dios había hecho en pleno desierto (Ex 16).
Ø En esta escena de hoy la intención del evangelista es dar respuesta a las preguntas que se hace la comunidad y que Mt había recogido en la escena del rechazo del final del capítulo 13: ¿De dónde le vienen, esta sabiduría y estos milagros que hace? ¿No es el hijo del carpintero? Su madre, ¿no es aquella que se llama Maria? Sus hermanos, ¿no se llaman Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no viven todas entre nosotros? ¿De dónde le viene, todo esto? (Mt 13,54-56). Mt responde teniendo en cuenta lo que la gente conoce del Antiguo Testamento y mostrando como Jesús lo actualiza. Unos ejemplos:
·    En el Antiguo Testamento es Dios quien tiene el poder de andar sobre las aguas. Y andar sobre un lugar es el mismo que dominar aquel lugar, ser el amo (Am 4,13). Lo encontramos en el Salmo 77 [76], 20: “De por medio de la mar te abriste camino, y el océano se convertí en lugar de paso de tus huellas invisibles”; a Jb 9,8: “Él, a solas, despliega el cielo y anda por las olas de la mar”; a Jb 38,16: “¿Has visitado las fuentes de la mar, has andado por el fondo del océano?”; o a Is 43,16: “El Señor había abierto un camino en medio del mar, una ruta en el agua impetuosa”. En todo esto resuenan los pasajes de Liberación-Pascua (Ex 14,15ss) y de la Creación (Gn 1,9).
Ahora es Jesús quien anda sobre el agua (25), ejerciendo aquel poder que es propio de Dios. Nos hace pensar en el final del mismo evangelio de Mt: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra” (Mt 28,18).
·       En el Antiguo Testamento Dios se manifiesta revelando su nombre (Ex 3,14).
Aquí encontramos que Jesús se presenta a los discípulos con la expresión que evoca aquella revelación del nombre de Dios: “yo soy” (27).
·       La invocación “Señor”, en el Antiguo Testamento era reservada a Dios.
Mt insiste que Jesús es “el Señor” (28.30). El habla como el “Señor” que se tiene que manifestar a finales de los tiempos (Mt 21,3; 25,11.20.22.24.37.44; 24,42), pero afirmando también que se manifiesta ahora y aquí, puesto que es invocado por los discípulos, es decir, por la Iglesia (Mt 7,21; 8,25). Y su poder se manifiesta sobre todo en los milagros-curaciones (Mt 8,2.6; 9,28; 15,22; 17,15; 20,30).
·       Extender la mano: en los salmos encontramos que Dios alarga la mano para salvar a los necesitados: “Desde arriba alargó la mano y me cogió, y me sacó fuera de la tromba de agua” (Sl 18[17],17); “Alarga la mano desde arriba, sálvame y libérame de la tromba de agua, de las manos de los extranjeros” (Sl 144[143],7). La misma idea la encontramos en el Salmo 32[31],6.
Aquí encontramos que Jesús extiende la mano a Pedro (31).
·       El texto tiene algunos simbolismos, como el mar y la barca. El mar (aquí no mencionado con este nombre) es la designación habitual del lago de Galilea y en pasajes como el de Mt 8,23-27 (o Mc 4,35-41) el mar es considerado como el lugar de estancia de las fuerzas maléficas y Jesús es presentado actuando como un exorcista (tan sólo Dios es capaz de dominarlo). La barca (24) ha sido vista a menudo como un símbolo de la Iglesia.
·       El hecho de que Jesús disperse a los discípulos y la multitud (22-23) parece indicar que no quiere que nadie quede atado a los aspectos maravillosos de la multiplicación de los panes y pescados.
Y nos hace dar cuenta que la misa-eucaristía, dónde también Jesús nos nutre con el pan de vida, acaba con la dispersión: no se nos permite, por decirlo así, de quedar enganchados al encuentro, a la celebración... sino que se nos envía, Jesús nos pone en medio del mundo (el mar), donde Él ya es (25-27), para “andar” juntos con Él (28-29): si queremos, podamos: “ven” (29).
·       Con Jesús a la barca  –la Iglesia– “el viento para” (32). Su presencia trae el “coraje”, aleja “el miedo” (27).
Jesús es presente en la Iglesia misionera (en los movimientos como la JOC). La Iglesia es misionera cuando va delante, en medio del mundo, pese a las dificultades. La presencia de Jesús viene afirmada por el mismo evangelio de Mt: “Yo soy con vosotros día tras día hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
·       La invocación “Señor, sálvame” (32) es propia del creyente en Jesucristo. Y Cristo es el único que puede dar respuesta. Él es el Salvador (Mt 1,21).
Pedro representa a todos quienes respondemos a Jesús que nos grita (29) a seguirlo, a hacer como Él. Nos representa en el atrevimiento (28), en la duda y el miedo (30), en la confesión de fe, la propia (30) y la de la Iglesia (33).

CONCÉDEME , DIOS MÍO
Concédeme, Dios mío,
serenidad para aceptar las cosas que no se pueden cambiar,
valor para cambiar lo que puedo cambiar y sabiduría para conocer la diferencia.

Vivir el día cada día.
Disfrutar cada momento en su momento.
Aceptar las dificultades como camino hacia la paz.
Tomar este mundo pecador como es, no como me gustaría que fuese.

Confiar en que todo lo harás bien si me abandono a tu voluntad.
Que pueda ser razonablemente feliz en esta tierra
y sumamente feliz contigo para siempre en la otra.
Reinhold Nieburhr

A TIENTAS POR LA VIDA

Veo el color apenas, sin las formas.
Veo el fulgor del rumbo, no el camino.
A los ... años semiandados siento la misma Voz mal respondida.
Mañana será tarde.
Hoy es el día oscuro.
Ser fiel
sería
serlo
a cada gris instante,
sin mayores certezas,
detrás de la Llamada,
a tientas por la vida
en muchedumbre;
a solas con el hombre
-humus, semilla, valla y horizonte-
que me posibilita;
en paz semi pactada
-gratuita victoria-
con ese Dios
sin rostro
que me espera
-Padre y mendigo mío,
mi Tormenta y mi Puerto-.
Casaldáliqa, P.


TE NECESITO A TI 

¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
Deja que lo repita sin cansarse mi corazón.
Los demás deseos que día y noche me embargan
son falsos y vanos hasta sus entrañas.

Como la noche esconde en su oscuridad
la súplica de la luz,
así en la oscuridad de mi inconsciencia
resuena este grito:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!

Como la tormenta está buscando paz
cuando golpea la paz con su poderío,
así mi rebelión golpea tu amor y grita:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
(Rabindanath Tagore)