¡Levántate!
Evangelio Marcos 1,29-39:
Una
experiencia de gratuidad lleva a Jesús al compromiso por los suyos. En el
contacto directo e inmediato, sencillo y humilde, vivo y sentido con el Padre
encuentra la verdadera realidad de su ser y descifra su quehacer en este mundo.
Su identidad más profunda, conforme a la voluntad divina, está en el anuncio
del Reino con palabras, hechos y signos y así lo ha sentido y comprendido en su
oración.
Una propuesta con el evangelio del domingo. La puedes bajar orar trabajar en grupo:
Para la plegaria:
"La tarea de Jesus"
Cada día,
la luz del amanecer
daba paso a la misma tarea de
siempre,
solamente renovada
con la ilusión de un amor
ferviente.
Cada día,
recorriendo las aldeas y
ciudades,
hablar con los vecinos
anunciando que aquello cambiaba,
que llegaba la hora de los
fieles,
que algo nuevo se esta haciendo.
Cada día,
tocar a la anciana con fiebre,
levantarla de la cama
y sanar a los enfermos
convalecientes.
Cada día,
darle cara al mal traicionero,
proclamando con hechos
los desastres de los espíritus
tramposos.
Cada día
aceptar como positivo
los servicios de los pobres,
hermanos en los trabajos de la
vida,
hermanos en las luchas,
hermanos en la esperanza
de un mañana mejor,
como tarea mejor compartida.
Cada día
comer de ese pan
a nadie robado,
pan sufrido y sudado.
Cada día
Sentarse a esa mesa,
y hablar…. y escuchar
con el alma en amores encendida.
Cada día
retirarse al desierto,
y contarle al Padre de los
humildes
los caminos profundos del día,
sus temores, adelantos y errores.
Y allá en lo más hondo,
en el corazón del alma y de la
vida,
donde reposan los sueños
y los amaneceres tienen descanso,
escucha la voz amorosa
del Amigo fiel y sincero:
“Mañana es el día nuevo,
duerme y reposa,
compañero”.
(traduciendo libremente a M.Regal;
Un caxato para o camiño; pp. 42-54
