Comienza la consulta para el nombramiento de Vicario general y Vicarios territoriales
El día 17 se publicaba la noticia de la apertura del proceso consultivo para le nombramiento de Vicario General y Vicarios Territoriales. Es un proceso para proponer nombres para el gobierno de la diócesis. Mario, nuestro obispo, nos anima a participar en este proceso y a los curas nuestra disponibilidad para aceptar la encomienda que se nos pueda pedir.
A mí me gustaría agradecer este proceso. Me uno a la oración de pedir “luz para que busquemos el bien de nuestra iglesia y la ayuda leal y eficaz que el obispo diocesano precisa en estos momentos” (aunque esto último me cuesta un poco). En este sentido me encomiendo al Dueño de la mies para que él sea el que inspire y mueva mis acciones.
Yo participo en la Acción Católica, más en concreto en la JOC y en la HOAC. Estoy viendo como, en los últimos años los grupos y movimientos, han propuesto a curas para consiliarios generales; pero antes de ser presentados-votados se ha pedido el visto bueno de los obispos del lugar, y hemos visto como los obispos diocesanos resulta que no pueden prescindir de nadie en la diócesis y dicen que NO (vetan que sea propuesto y elegido). Hay disponibilidades por parte de curas… pero no, para la Acción Católica NO. Me entra la sospecha (seguro que malévola, pero lo digo): Acompañar-asesorar a laicos en la Iglesia a sus organizaciones ¿no será importante? ¿Será que se quiera relegar la Acción Católica, la organización laical? Los consiliarios somos gente que acompañamos, participamos de unos proyectos de iglesia, de protagonismo laical, de presencia en el mundo… y lo hacemos desde la fe pero también desde el afecto. Y sobre esto último me gustaría hacer la última reflexión.
¡Si!, los curas manifestamos nuestra disponibilidad desde el amor y afecto profundo a los movimientos que acompañamos, a la Iglesia con sus protagonismos y corresponsabilidades. Pero, en esta Iglesia que amamos, algunos hemos ido viendo como nuestro afecto posibilista nos ha engañado. Puede haber afecto personal (así nos ha ocurrido algunos con Ricardo: el roce, la bondad y cercanía lo han posibilitado), pero en proyecto de iglesia, proyecto pastoral no nos hemos encontrado. Hemos querido forzar… Yo creo que es tiempo, que con Mario, cojan el relevo en el gobierno la gente de su confianza, los que están contentos con él, en afecto y en línea o proyecto. Nosotros seremos colaboradores necesarios en el gobierno en el Consejo de Presbiterio y en el Consejo Diocesano de Pastoral. Ahí se visibilizará el pluralismo diocesano de curas y de laicos.
Mi propuesta, es votar en Blanco. La razón es que creemos en el proceso (muy importante). Y, cuando llegue el momento de votar al Consejo Diocesano de Pastoral y al Consejo de Presbiterio votar a nuestros candidatos, que reflejen nuestra línea y proyecto de Iglesia.
Es verdad que los riesgos son muchos…. Y es quedarnos al margen y que en este interine se carguen los procesos, y las nuevas formas nos diluyan. Es una apuesta arriesgada. Yo apuesto. Y quizás lo que consigan es unirnos a los que por otro lado estemos dispersos y saber valorar un estilo de hacer Iglesia, ser Iglesia. Yo, sinceramente, no puedo pedir a gente (Kerman, a Joseba, a Angel Mari) ser vicarios generales (colaboradores fieles con Mario); o a Oñate, Luis Mari, Felix, ... vicarios territoriales. Puede que se me diga que no entiendo esto de ser Iglesia…. Pues puede que no. Pero creo que otra Iglesias es posible… y ahí nos encontraremos.
Pepelu.
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