sábado, 5 de agosto de 2017

Estudio Evangelio domingo 6 agosto 2017


18º Domingo
Tiempo Ordinario
6 Agosto 2017
Ruego/rogamos por pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y estimar a Jesucristo y, así, poder seguirlo mejor
Apunto algunos hechos vividos esta semana que ha acabado
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Leo/leemos el texto.
Después contemplo y subrayo.
Ahora apunto aquello que descubro de JESÚS y de los otros personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...veo
Pienso en situaciones y hechos de mi vida. También en las dudas que surgen sobre la fe en la resurrección. ¿Cómo las comparto, estas dudas, con los otros “discípulos”? Y, pese a que sea con dudas, la fe en la resurrección, ¿cómo da sentido a mi vida, a mis luchas, a mis alegrías?
Y vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi entorno... desde el evangelio ¿veo?
¿Qué experiencias encuentro de renovación, de transformación según el proyecto del Reino de Dios?
Marcos 9, 2-10
2 Seis días después Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, y los llevó a un monte alto a solas. Y se transfiguró ante ellos.  3 Sus vestidos se volvieron de una blancura resplandeciente, como ningún batanero de la tierra podría blanquearlos.  4 Y se les aparecieron Elías y Moisés hablando con Jesús.  5 Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». 6 Es que no sabía lo que decía, pues estaban asustados. 7 Una nube los cubrió con su sombra; y desde la nube se oyó una voz: «Éste es mi hijo amado. Escuchadlo».
8 Miraron inmediatamente alrededor, y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el hijo del hombre hubiera resucitado de entre los muertos. 10 Ellos guardaron el secreto, pero discutían qué querría decir con eso de «resucitar de entre los muertos».
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 (Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir)
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(Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir)

Llamadas que me hace -nos hace- el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso
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Plegaria. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...
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https://youtu.be/kSef6PGRLk0
Notas por si hacen falta
Notas para situar el texto, el  contexto y el pretesto
oSobre la fiesta de hoy (la Transfiguración del Señor), este mismo texto lo hemos encontrado este año en el segundo domingo de Cuaresma. Es propio de la Cuaresma la contemplación de este 'cuadro' que prefigura la Pascua de Jesús.
oPero ya hace días que lo leímos. No pasa nada, pues, si volvemos a leerlo desde los lugares, hechos, situaciones por donde pasa nuestra vida hoy.
oDe todas formas, aquí se intenta poner algunos acentos distintos, aunque muchas de las notas, naturalmente, serán las mismas.
oA diferencia del tiempo de Cuaresma, en el que contemplamos este evangelio mirando a la fiesta de Pascua que se acerca, la fiesta de la Transfiguración del Señor lo contempla en sí mismo. Estamos celebrando una fiesta del Señor. Sencillamente. Y pretendemos escuchar la palabra del Hijo predilecto, como dice una de las oraciones de la misa de este día, para ser coherederos de su gloria.
Algunas imágenes y símbolos que aparecen:
oEn el evangelio de Marcos el bautismo (1,9-11), las tentaciones (1,12-13) y la transfiguración de Jesús forman una tríada unitaria, que conviene interpretar conjuntamente. De hecho, los tres relatos describen momentos cristológicos bien significativos de la historia del nazareno. Descubren, de modo complementario, experiencias religiosas fuertes de Jesús al inicio de su ministerio (bautismo), en la hora decisiva de la prueba (tentaciones) y en la gloria de la exaltación (transfiguración), siempre en el camino hacia la Cruz. En domingos anteriores hemos interpretado los dos relatos primeros: uno al finalizar la Navidad y otro al comenzar la Cuaresma. Hoy, fiesta de la transfiguración del Señor, nos detenemos en el tercero de los relatos, sin dejar de considerar lo afirmado sobre los anteriores.
oLa "montaña alta" (2), en la Biblia, es lugar de proximidad con Dios, lugar donde Dios se revela. Es en la montaña donde se producen los contactos más significativos entre Dios y la humanidad.
oComo el bautismo, la forma literaria de la transfiguración es una teofanía. En el cenit de la narración se alza la declaración del mismo Dios sobre la personalidad oculta de Jesús que, a medida que enseña y actúa, se va mostrando paulatinamente en su ser más profundo. Éste es mi Hijo amado; escuchadlo, proclama el Padre. Confesión que casi es idéntica con la pronunciada en el bautismo: Tú eres mi Hijo amado, mi preferido. Pero los personajes secundarios han cambiado. Los testigos ahora son Pedro, Santiago y Juan, los tres discípulos predilectos del maestro (5,37; 14,33), pertenecientes al grupo de los doce (1,16-20.29; 3,16-19), no el Bautista, como en el caso del bautismo. Este hecho tiene su relevancia como veremos más adelante.
o"Moisés" y "Elias" (4) habían hablado con Dios en una "montaña alta". Son destacadas personalidades de la Primera Alianza: Moisés, el gran legislador que configuró a las tribus judías como pueblo en torno a Yahvé y a su Ley; y Elías, uno de los más sobresalientes profetas, que formó a su alrededor a un grupo de leales, partidarios decididos del “sólo Yahvé”, como único Dios del pueblo elegido, en unos tiempos difíciles de defección y apostasía. Representan la Ley y los Profetas, las dos partes de la Biblia; por lo tanto, representan la antigua alianza. Eran aquellos a quienes el pueblo "escuchaba" (7) hasta ahora. Que aparezcan conversando con Jesús indica que la Escritura da testimonio de Él. Por otro lado, ambos son personajes en los que sus vidas acaban de forma extraordinaria (Dt 34,6; 2Re 2,1 l).
oLas "tres tiendas" (5) pueden aludir a la fiesta de los Tabernáculos, una de las tres fiestas de peregrinación, vinculada con el recuerdo de los cuarenta años de estancia del pueblo en el desierto en tiempos del éxodo, donde los israelitas habían vivido en tiendas de campaña. Pero también se pueden referir a las estancias eternas del cielo (Lc 11,9; Jn 14,2).
oLa "nube" (7) es signo de la presencia de Dios (Ex 24,15-16; 40,35).
oLa "voz" (7) que sale de la nube revela la identidad de Jesús, como en la escena del bautismo de Jesús (Mc 1,1 l).
Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio (Marcos 9,2-10)
· Transfigurando a Jesús, Dios manifiesta a los tres discípulos que Jesús tiene la misma gloria divina, es decir, que es Dios; la escena es una anticipación de la resurrección (2-3).
· La presencia en la escena de la antigua alianza, representada por Elías y Moisés (4), viene a decirnos que Jesús lleva a plenitud lo que en la historia precedente del pueblo se había preparado. Dicho de otra manera, lo que era antiguo ha sido transfigurado, ha sido renovado por Aquél, Dios, que todo lo renueva (2Co 5,17; Ap 21,5).
· La voz de la "nube" (7) expresa el núcleo de la Buena Noticia: Jesús es Dios en medio de nosotros. En Él tenemos la posibilidad de "escuchar" a Dios mismo.
· Los discípulos han tenido ocasión de "ver" (9) anticipadamente el futuro que Dios les prepara. Pero también, "de pronto", se dan cuenta de la realidad actual: Jesús, el Hijo de Dios, está "solo con ellos" (8), haciendo el camino de la humanidad, un camino en el que hay de todo, también la cruz.
· “No contéis a nadie lo que habéis visto" (9): el camino de Jesús hay que vivirlo para poder contarlo. Y vivirlo pasa por la muerte y la resurrección. Cuando se haya pasado por aquí, se podrá explicar bien quién es Jesús.
· Jesús ha abierto en el corazón de los discípulos, ni que sea con interrogantes (10), la fe en la resurrección. La fe de todo discípulo de Jesucristo es una fe con dudas, con preguntas. Pero, al fin y al cabo, es la fe que da sentido al camino de discípulo, la fe que hace feliz a pesar del sufrimiento y de la muerte, la fe que permite ver al Hombre Nuevo, "transfigurado", en el Crucificado.
· En SINTESIS: Es un texto de una epifanía apocalíptica. La nube, la voz celestial, la presencia de Moisés y Elías evocan la manifestación de Dios en el Sinaí. El rostro resplandeciente y la túnica blanca recuerdan la visión del hijo del hombre de Dn 7. En Cristo, pues, se revela el Dios liberador de la esclavitud de Egipto, de la muerte a Elías, de la persecución helenista. En la transfiguración Jesús quiere que comprendan que la muerte no significa la ruina del hombre. Quien ha sido rechazado y ha dado la vida por el bien de los demás no fracasa definitivamente. Simón, (“el Piedra” = el obstinado), Santiago y Juan (“los Truenos” = los autoritarios) son los tres que presentan mayor resistencia al mensaje. Quiere darles la experiencia de su condición divina, significada por el color blanco luminoso, y la conversación con la Ley y los Profetas. Pedro no comprende, no ve la novedad de Jesús. Dios interpreta el hecho: este es mi Hijo amado; escuchadle.

LUMINOSA OSCURIDAD


Eres incomprensible.
Pero la oscuridad
de tu misterio
es más luminosa
que nuestras ideologías,
pequeñas luces
colgadas en las encrucijadas.

Eres inaccesible.
Pero tu distancia
es más acogedora
de lo último de mi ser
que todos los brazos
que se cierran con amor
sobre mis espaldas.

Eres indecible.
Pero tu nombre,
orado humildemente,
va manando silencioso
más sabiduría
que los torrentes de palabras
que circulan en la tierra.

Eres inmanipulable.
Pero tu designio
trae hasta mis venas
una gota de vida eterna
que hace brotar
desde dentro de mi realidad
todas mis creaciones.

B. González Buelta


«CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR EN EL PAÍS DE LA VIDA»

Estoy pensando en el país de la vida.
Debe estar fuera de nuestra galaxia.
El país de la vida no es, desde luego, este que conozco.
Hoy mismo me llegan noticias de muerte:
239 víctimas en un accidente aéreo;
ayer enterramos a un sacerdote amigo;
anteayer murió una joven madre en la carretera,
dejando tres niños -el mayor de tres años-.
No quiero contar los que ahora mismo están muriendo,
víctimas del hambre, de epidemias, de abortos y violencias,
los interminables genocidios silenciosos,
nadie mata, pero todos dejamos morir.
Sí, es verdad que nacen más niños,
que el mundo crece y progresa,
que vence la vida.
Pero hay otras muertes:
las del vacío y desencanto, la tristeza y desamor,
el miedo y el fracaso, la esclavitud...
¡Hay tanta muerte interior!

No, el país de la vida no es éste,
no es un país superdesarrollazo
-¡cuánta muerte en ellos!
ni un país de ensueño, que es utopía,
ni un monte iluminado, no hay montes Tabor.
El país de la vida no es un lugar geográfico, sino espiritual;
no está en las condiciones de vida, sino en las actitudes;
no está fuera, sino dentro.
Está en la calidad, en el esfuerzo, en el estilo,
en el pensamiento, en el corazón, en la relación.

Entraré en el país de la vida
cuando camine con los hermanos,
cuando me acerque a los pobres y a los que lloran,
cuando unamos las manos y los corazones.

Caminaré en el país de la vida
cuando la sepa valorar,
cuando la sepa dar y compartir,
cuando la sepa sembrar.

Viviré en el país de la vida
cuando no la retenga codiciosamente,
cuando la sepa perder.

Es decir, caminaré en el país de la vida
cuando camine en «presencia del Señor».

Ahora ya lo sabes,
el país de la vida es el país del amor,
el país de la vida es el Señor.


viernes, 8 de junio de 2012

VOCACION

Hay testimonios que son actuales. ¿QUE ES LA VOCACIÓN?
En la JOC y en la  HOAC tenemos experiencia de esto. Es una aventura que empieza por unas invitaciones, por unas voluntades, por una acción donde nos hemos implicado,... pero?
Lo mejor recurrir a la experiencia de otro. Aquí os dejo la de Guillero Rovirosa.


En 1952 contesta a una carta que Jaume Quitart le ha escrito desde Menorca para consultarle sobre lo que debe hacer ante la propuesta de ir a Madrid a formar parte de la Comisión Nacional de la HOAC. En ella podemos ver la respuesta que le da Guillermo Rovirosa y que sin duda es la expresión de su propia experiencia. Dice así:

«Me parece que tu posible venida a Madrid has de enfocarla como un asunto entre tú y Nuestro Señor. De verdad creo que se trata de un salto en el vacío. Si vienes a servir a Cristo, ven a servir a Cristo...
Si confías en mí, yo te defraudaré. Si confías en cualquier persona, te defraudará. Si confías en ti mismo, fracasaras. Si te fías de Nuestro Señor, tienes el éxito asegurado... ¡con una hermosa cruz! Si vienes a Madrid con todos los cabos atados... ¡estás perdido!
Por eso te repito que esta «papeleta» has de resolverla con Cristo. No se trata de una nueva orientación en tu vida, sino de hacer "fuego nuevo". Estamos entrando en tiempos heroicos, y es necesaria una entrega total a Cristo. Yo no puedo hacerte ningún programa de los caminos que Nuestro Señor te hará andar; pero tú ya eres mayorcito y te los puedes imaginar.
...Yo pido a Nuestro Señor que me envíe alguien que haga «equipo» conmigo. Muchas veces he sospechado que tú eres el "enviado". Pero sistemáticamente van fallando todos los que yo "esperaba". Lo que es necesario, hermano, no es hacer tal o cual cosa, sino hacer la voluntad de Dios» (Obras Completas, Tomo VI, Carta 73, página 169).

Guillermo Rovirosa experimentó con mucha frecuencia el peso de la cruz, siguiendo los pasos de Jesús. Pero al mismo tiempo vivió la inmensa alegría de «hacer la voluntad de Dios» y dedicar su vida a Cristo, tratando de servir como Él. Y realizar ese servicio en aquel difícil mundo obrero con sus ambientes, cultura y organizaciones.

Guillero Rovirosa fue laico.

martes, 17 de abril de 2012

JESÚS RESUCITADO Y LA ALEGRIA


JESÚS RESUCITADO Y LA ALEGRIA
(tomado de A.Bravo Meditaciones sobre la alegría cristiana, pp50-54) Ed.Sígueme)
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor (Jn 20, 19-20).
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero él les dijo: «¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo». Y, diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer?». Ellos le ofrecieron parte de un pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos (Le 24, 36-43).


De acuerdo con los relatos evangélicos, las manifestaciones de Jesús resucitado a sus seguidores son motivo de una alegría desbordante y permanente. Los evangelistas no se detienen a analizar los estados de ánimo de los discípulos, como hace actualmente la psicologia religiosa, sino que muestran la transformación que experimentan. La tristeza y el sentimiento de fracaso se habían apoderado de ellos después de la muerte de su amado Maestro. Habían puesto en él su confianza y esperanza, pero lo vieron morir en el madero de los malditos. Sin embargo, tras el encuentro con el Resucitado, aquellos hombres mostraban tal aplomo y alegría que las mismas autoridades se interrogaban sobre el sorprendente cambio de aquellos iletrados.

No se trata, por supuesto, de adentrarnos en los vericuetos de la psicología humana. No todos los temperamentos son iguales. En consecuencia, la experiencia de encuentro con Cristo resucitado puede ser vivida de formas muy diferentes, como lo muestran los casos de María Magdalena y Pedro, de Juan y Pablo. Sin embargo, en todos ellos descubrimos que la experiencia del Viviente les lleva a una vida nueva marcada por una honda alegría, por un deseo intenso de darlo a conocer, por una entrega incondicional a la misión y la alabanza, más allá de lo razonable a los ojos de los hombres. Todos ellos viven el exceso del amor y del servicio. El mártir vive el exceso de amor del propio Jesús resucitado de entre los muertos.
La visión del Crucificado resucitado de entre los muertos, desencadenó en sus seguidores y seguidoras una emoción gozosa que fijó, de una vez para siempre, la orientación de sus vidas. El corazón triste y decepcionado volvió a iluminarse (El creyente rompe a cantar con el salmista: «Este es el día que hizo el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad» (Sal 118,24-25).). Este sentimiento de alegría fue tan intenso que los dejó atónitos, hasta el punto de impedirles creer y reaccionar ante la presencia de Jesús resucitado. San Lucas expresa esta experiencia de forma muy significativa: «Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: “¿Tenéis aquí algo de comer?”. Asombro y alegría es lo propio del encuentro con el Resucitado. En su famoso y conmovedor «Memorial», Blas Pascal narra su encuentro con el Señor con estas palabras: «Alegría, alegría, alegría, lágrimas de alegría». La vida cristiana no puede entenderse más que desde el asombro y la alegría provenientes del encuentro con el Resucitado, de ver al Señor en la fe.
Ver a Jesús resucitado es, además, fuente de una transformación interior y de una apertura para asumir la misión de dar testimonio de él ante los hombres. Solo la visión en la fe de Jesús resucitado devolverá la conciencia y la audacia de darlo a conocer con alegría a los hombres de hoy. La religión estimula la noble tarea de poner en práctica una moral y un compromiso en el mundo. La visión del Resucitado en la fe hace testigos. Los apóstoles no podían dejar de anunciar lo que habían visto y oído. El deseo intenso de conocer, amar y dar a conocer a Jesús como el Señor y el Salvador, como el Hijo y el Juez de vivos y muertos, nace en definitiva de la experiencia de haber visto su rostro ensangrentado y glorioso". Cuando esta experiencia falta o queda oscurecida, el testigo del Evangelio cede la plaza al buen funcionario de la religión.
Quien ve al Señor en la fe, siente la urgencia de la misión, no puede callar su alegría. Animado por el Espíritu de la verdad, ofrece a todos la buena noticia. La misión no se plantea ya en términos de propaganda o conquista, sino de testimonio sobre una persona: Jesús estaba muerto y vive.
La acción de gracias unida a la alegría es una característica esencial del que ha tenido experiencia de Jesús como el Viviente. Al sentirse injertado en su humanidad nueva, el discípulo no deja de cantar las maravillas de Dios, de dar gracias por el triunfo del amor sobre el odio, de la vida sobre la muerte. Por ello, el apóstol avanza con esta convicción inquebrantable, tanto en medio de las dificultades provenientes de sus adversarios como de sus propios fallos, limitaciones y pecados.
Para concluir estas reflexiones, podemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿cuál será la recompensa prometida a los seguidores de Jesucristo muerto y resucitado? Veamos la respuesta que él mismo ofrece en la denominada «parábola de los talentos». Aquellos que gestionen con fidelidad el don recibido escucharán esta sentencia: «¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor» (Mt 25, 20.23). Por tanto, según esto la recompensa consiste en entrar en el gozo mismo del Señor. Un gozo que experimentan y viven los verdaderos creyentes.
La Carta primera de Pedro insiste en el gozo que vive la comunidad de la diáspora, es decir, la comunidad de la salvación en medio del mundo. Esta comunidad ha sido engendrada a una esperanza viva y gozosa:
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento. Por lo cual rebosáis de alegría, aunque sea preciso que todavía por algún tiempo seáis afligidos con diversas pruebas, a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el niego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la revelación de Jesucristo. A quien amáis sin haberlo visto; en quien creéis, aunque de momento no lo veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa; y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas (1 Pe 1, 3-9).

jueves, 12 de abril de 2012

Feliz Pascua! ¿Feliz? ¡¡Feliz!!

Paz y bien!
la alegría es algo característico de la fe, de las pascua.... Muchos -diciéndose realista- se dejan atrapar en la acritud y por la amargura,  se incapacitan para ser testigos de la Buena Noticia del Reino.
Yo tengo un amigo (lo llamamos JARP, por la iniciales de su nombre: Juan Antonio Rodriguez Pesquera) que el 22 de Abril a las 13 horas en la parroquia de Gallarta recibirá el envió para ir a misiones (Angola). Es militante de la HOAC, y que tras manifestar su disponibilidad y un tiempo de formación (más de un año) es enviado... JARP podría tener muchas razones  para el cansancio, la preocupación y la tristeza.... como muchos de nosotros; pero no podemos dejar de plantearnos una mira al mundo... mirada donde descubrí signos y señales... mirar la vida real, no la virtual, para ver, discernir que colaboración espera Dios de nosotros.  gracias a tantos JARP, Saul, Carmen, Ines, Javi, Casilda, Maite, Jon, Alex, montzo, Aida, Bego, Clara, ...
El texto de este domingo (15 de abril-2012), os invito acogerlo desde la ALEGRÍA.... NO ES CUESTIÓN DE ANALIZAR EL ESTADO DE ÁNIMO DE LOS DISCIPULOS, sino la transformación que experimentan. La tristeza y el sentimiento de fracaso se habían apoderado de ellos después de la muerte de su Maestro.  Pero, tras el encuentro con el Resucitado, aquellos hombres y mujeres mostraron tal aplomo y alegría que las mismas autoridades se interrogaban sobre el sorprendente cambio de aquellos iletrados. 
Me pregunto si estamos preparados para la "pregunta del MILLÓN" ¿cual será la recompensa prometida a los seguidores de Jesucristo muerto y resucitado? (cfr parábola de los talentos) aquellos que gestionen con fidelidad el don recibido escucharan esta sentencia: "¡Bien siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu Señor" (Mt 25, 20.23). Por tanto, la recompensa es ENTRAR EN EL GOZO DEL MISMO SEÑOR. Un gozo que experimentan y viven los verdaderos  creyentes.


sábado, 30 de abril de 2011

Un cesto vacío

Edu reparte pizzas, tres meses año trabaja señalizando carreteras y gana un poco más…. No le importa trabajar de noche, con frio, 8 o 12 horas…. Tiene novia (también en paro) y 28 años.
Marco, trabaja en un taller muchas horas y hasta muchos sábados, no le pagan las horas y los días que acumula no los puede coger… tiene 30 años y está casado (trabaja ½ jornada de maestra).
Rosa, trabaja de interna de lunes a Sábado a la mañana, y está buscando otro trabajo para el fin de semana. Tiene la familia en Bolibia.
Miren, la han contratado en un gestoría unas horitas, está contenta… por lo menos con los cursillos que hago, y este trabajillo estoy ocupada. Miren vive con su madre viuda y tiene 26 años.
El padre de Arkaitz, trabaja en la construcción, no le importa trabajar horas aunque le paguen poco… hay que aprovechar para cuando vengan malos tiempos.
En el polígono de San Miguel, vi como había trabajando el sábado santo, en el almacén un trabajador moviendo palieres y mercancía… por la pinta estaba solo… me acodé de que muchos accidentes se producen estando solo y sin tener nadie que te auxilie.
Parece que el cesto siempre está vacío ¿Cuándo lo llenaremos?
El 28 de abril recordamos el día mundial sin accidentes laborales y el cesto esta vacio… pero yo también conozco gente que estando el cesto vacío, se moviliza, se sindicaliza y exige planes, se informa… son Jossian en su empresa, son Juan Mari, son Miren, son Leire, son Montzo, Alex…
En tiempos de crisis los cestos están vacios ¡sí! Pero, hubo un hombre llamado Jesús de Nazaret que con un cesto vacío dio de comer a muchos… necesita colaboradores y no desprecia a nadie que sepa compartir lo que tiene (sean dos peces y dos panes).
 Muchas veces nos preocupamos mucho de que el cesto está vacío y no vemos el cesto. ¡Tenemos cesto! ¡Podemos ofrecer cesto! Cuando se rompe, no se cuida, o se desprecia… entonces es cuando nos damos cuenta de valor del cesto.  Detrás del cesto hay personas, familias, hay vida. Ningún días con accidentes laborales, no estés esperando a tener el cesto lleno para hacer solidaridad y justicia.
A mí me ha tocado estar en diferentes actos de despedida de jóvenes y no tan jóvenes muertos en accidentes laborales, me ha tocado acompañar a personas y familias afectadas de enfermedades laborales…. ¡y es muy duro! ¡para todos!  El 28 de abril haremos memoria e intentaremos sacar donde parece que no hay, y el 1 de mayo compartir donde parece que tampoco hay….